Caja de 3 kilos
El formato grande, pensado para casas con mucha visita y para hostelería.
Tarro de cristal con 300 g de bombones variados, envueltos uno a uno. Un detalle bonito para la mesa o para regalar.
Bombones de colores, envueltos uno a uno en papel brillante, dentro de un tarro de cristal con la etiqueta de la casa. Trescientos gramos para tener a mano en la mesa, llevar cuando se va de visita o dejar bajo el árbol en Navidad.
Se ve bonito antes de abrirlo y se comparte en cuanto se abre. Y cuando se acaban los bombones, el tarro se queda: sirve para volver a llenarlo o para guardar lo que haga falta en la cocina.
El formato grande, pensado para casas con mucha visita y para hostelería.
Chocolate, cabello de ángel, crema y naranja mezclados en la misma bolsa.
Las cuatro variedades colocadas en caja. La opción de siempre para regalar.