Aquí no hay grandes líneas automáticas. Hay una amasadora, unas bandejas, un horno y gente que sabe mirar la masa y decir «ya está».
Se amasa por la mañana, se hornea a media mañana y se envuelve a mano la misma tarde. Ese es todo el secreto, y es también el motivo de que trabajemos por tandas pequeñas.
Cómo se hace una hojaldrada
Se amasa. Harina, manteca y aceite, a mano, hasta dar con el punto de la masa. No hay reloj que valga: la masa se toca y se sabe.
Se forma. Se hojaldra, se corta y se coloca pieza a pieza en la bandeja, sin apretarlas para que suban parejas.
Se hornea. Bandeja a bandeja, vigilando el punto justo de dorado. Cada horno tiene su carácter y el nuestro se conoce bien.
Se envuelve. Por azúcar glas y, una a una, a su papel. Es la parte más lenta y la que no pensamos cambiar.
Lo que hacemos es lo que se hacía en casa, sólo que en más cantidad y con el mismo cuidado.
Lo que aquí no cambia
- Masa hojaldrada: amasada y plegada aquí, como siempre en Estepa.
- Aceite de oliva virgen extra: mantecados de AOVE y almendra, sin atajos.
- Horneado tradicional: bandeja a bandeja, con el punto justo de horno.
- Envuelto a mano: pieza a pieza, una a una, a su papel.